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Reseña: Historia Americana X

Las películas con mensajes positivos y desgarradores bien planteados están siempre en los primeros puestos de mis filmes favoritos porque me dejan con la boca abierta y un par de lágrimas asomándose por las cuencas de mis ojos, si no es más. El largometraje que les voy a enseñar ahora no es la excepción.

Daniel (Dany) y Derek Vinyard son hermanos miembros de una familia blanca de clase acomodada en los Estados Unidos. Daniel está todavía en secundaria y Derek en la cárcel producto de una trifulca con una banda de afroamericanos. El Vinyard mayor era neonazi y el menor se está convirtiendo en uno producto del odio irracional que genera el racismo. La película se revuelve en torno a esto, las consecuencias del odio irracional. No necesariamente lo que lo causa pues pueden ser muchas cosas y depende también de la educación y la psiquis de la persona pero sí demuestra que genera malentendidos, violencia, insultos, desigualdad y sobre todo muerte.

Para el mes de Historia Americana Daniel hace un informe sobre Mi Lucha del Adolf Hitler. Su director (ex profesor de Derek) se alarma con esto al darse cuenta de que el muchacho sigue casi los mismos desgraciados pasos que su hermano. Entonces le manda a hacer otro informe cuyo título debe ser Historia Americana X y sí, ya sé. Un poco rebuscado pero al final esa referencia al título queda totalmente perfecta. Van a ver.

De ahí en adelante nos embarcamos en la vida de Derek en la prisión y un poco fuera de ella, pues Dany hace el informe sobre él. Entendemos por qué y cómo llegó hasta detrás de las rejas y cómo sobrevivió. Las personas que conoció, las personas que rechazó (para bien) y lo que tuvo que aprender. Todas estas vivencias en blanco y negro. Al principio YO decía “vaya, que estrategia más turra. No causa tensión. Por qué la cagaron así?” pero como casi siempre pasa cuando nos lanzamos a criticar algo antes de analizarlo completamente me equivoqué. Historia Americana X está llena de flashbacks. Diría que conforman casi la mitad de la película y sin el contraste en blanco y negro todo hubiera sido extremadamente confuso. E incluso, si le hubieran añadido otro tipo de contraste como, qué sé yo, colores atenuados o imágenes borrosas hubiera sido todo un bodrio para los ojos. Bien hecho Tony Kaye.

Derek es un hombre muy inteligente con muy buen uso de palabra. Aunque fue un mounstro, logras empatizar con él desde los primeros momentos. Te das cuenta de que su racismo desmedido fue ocasionado por factores externos que podrían atrapar a cualquiera. Te hace sentir lo cerca que podrías estar de convertirte en un retrógrada. Experimentas lo que le puede hacer al cerebro unos cuántos dogmas erróneos y tragedias en la vida. A pesar de ello, Vinyard mayor cambia radicalmente. La ayuda de un afroamericano hablador y los abusos de una banda de blancos que recibe durante su estancia en prisión lo ayudan a tocar fondo y darse cuenta de que el mundo es más de lo que los Cabezas Rapadas creen que es. Y es una ironía muy grande, siendo racista y que un negro te salve la vida y te de apoyo moral desinteresadamente. Pero no me sorprende pues pasa casi todos los días, la diferencia está en que los que tienen el odio más arraigado no se dan cuenta de sus falacias. Me pregunto si por la cabeza de Derek pasaban cosas como “¿por qué me ayuda, si no he hecho más que odiar a los suyos?, no merezco este trato por parte de él, ¿qué clase de broma es esta?, ¿cómo podría alguien ayudar a su enemigo?”. Estas interrogantes fueron probablemente el punto de inflexión y escarmiento más grande de su vida.

Dany también es increíblemente listo, fuma como un cosaco y es bastante serio. Lastimosamente está en esa etapa de la adolescencia en la que todo nos sorprende y nos dejamos llevar por cualquier cosa que llame mínimamente nuestra atención lo que desencadena en acciones o pensamientos de las que nos sentiremos arrepentidos por el resto de nuestras vidas. Si es que tenemos la mala suerte de encontrarnos con una influencia negativa y la buena suerte de madurar acerca de ello. Al ser un pelado influenciable Daniel se deja meter en la cabeza cualquier cosa que le diga el lider de los neonazis de su zona y cree ciegamente en que su odio es bien fundamentado. Incluso se hace un tatuaje culerísimo en representación de ese grupo de odio (dios, no sé cómo llamarlos la verdad) y es que vamos, los neonazis se ciegan hasta literalmente. Sus tatuajes son los más feos estéticamente hablando.

El fantasma de la personalidad anterior de su hermano mayor lo persigue y él hace un ídolo de ello. Al regreso de Derek, como ya dije, éste le comenta lo que le ha pasado y Daniel da cuenta por fin de que no todo es lo que parece. Y que, en citas textuales de él mismo “El odio es una carga. La vida es muy corta para vivir enojado todo el tiempo”. Sin embargo, a veces las cargas son demasiadas y desencadenan en situaciones que ya no se pueden reparar una vez que hemos tentado demasiado al destino con nuestros propios sentimientos negativos. Si vieron la película, sabrán de lo que les hablo. Si no lo hicieron no sé qué esperan. Les prometo que los cambiará.

Calificación: 5/5

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