a head full of dreams

Períodos infernales

Podría hablar de los exámenes, de tener que levantarse temprano, de profesores pelotudos o de cuALQUIER COSA QUE TENGA QUE VER CON LA ESCUELA AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH.

Pero, no. No descargaré mi ira contra la escuela.

No todavía.

Tomemos la cosa un poco más literal, si es que no la has cogido ya. Un PERÍODO infernal. Ya sabes mijita/o, la menstruación. Si eres hombre, quédate conmigo para que descubras que es lo que nos jode tanto la vida. Si es que por alguna razón todavía piensas que sólo es un poco de sangresita saliendo de la vagina. Y si eres mujer tampoco te vayas, acompáñame a desgañitar contra la naturaleza de ser fémina, que eso sí que se me da muy bien 8)

Y es que, una vez al mes (en algunos casos dos, porque no son los 30 días completos. Te lo aguantas, mujer) botamos de repente un poquito de sangre. Al principio son sólo unas gotitas, luego de unas horas aumenta y aumenta hasta llegar al punto de que pareces un grifo proveedor de sangre gratis. Vente Cruz Roja, ponte debajo de mi que quiero colaborar.

Como dije, no es sólo un poco de sangre. Es sangre a chorros, a gritos. Perdemos tanta sangre que hay chicas que tienen riesgo de sufrir anemia a causa de esta maldición tan común. Yo no creo en dios, por muchas razones, una de ellas es que ningún padre amoroso pondría a su hijita a pagar con sangre un error. O al menos el que hace eso en estos días va a la carcel. Diosito, ves como eres de malo 🙁

Y niños, no crean que la cosa se soluciona con una toalla sanitaria o un tampón. En caso de las toallas (o pañitos, como le digan en tu país) a veces, o más de las veces se desacomodan y la ropa interior se nos mancha. Como si hubieran matado a un enano ahí abajo. La cosa no se termina ahí, jaja no, tenemos que lavar a mano porque a veces la sangre no sale por sí sola en la lavadora. Pero aún así con el paso del tiempo los calzones se nos arruinan.  Y también está eso de despertar en una piscina de sangre porque se nos desacomodó la toalla o porque la nocturna no nos ayudó de mucho. Chugcha.

En cambio con los tampones no se nos mancha, sieeeeempre y cuando nos lo coloquemos bien. Pero aunque con ellos no se siente nada al traerlos puestos, la colocación es, no dolorosa, pero sí muy molesta. Lo mismo con la extracción del tampón. Por eso me puse uno de esos una vez. Y NUNCA MÁS.

Es cuestión de elección. Pero aceptemoslo, las dos opciones son incómodas y mierderas.

Y la cosa no se detiene con el horror de la sangre. Quién sigue ahora? el señor cólico. A algunos nos empieza días antes y a otras mientras menstruamos y aún así todas coincidimos en que queremos ser hombres cuando se nos parte el vientre de dolor. Es un dolor punzante y agudo, que viene y va, vieeeene y va. Cuando creemos que se ha acabado, regresa con mucha fuerza. A veces se me quieren salir las lágrimas y me doblo en posición fetal para ver si así se me pasa y me sobo el vientre. Ya sé que es un efecto placebo, pero es mejor que nada.

-He fallado en concebir un niño este mes!

-Soy una deshonra para mi familia!

Claro que también están las bendecidas a las que les dan cólicos mínimos o nulos. Bien por ustedes chicas, no saben cuan afortunadas sonOKDENMESUSOVARIOS.

OJO, no crean que he acabado. No no no, aún no. También están los horribles efectos secundarios que nos acosan. Nos salen más granos de lo habitual, nos ponemos sentimentales, enojonas, sensibles, tristes, excitadas para ciertas mujeres o como decimos en mi tierra, arrechas. En todo el sentido de la palabra. Es un cóctel de emociones y hormonas apareciendo en nuestro cuerpo de un momento para otro. Y es un tremendo infierno. Sabemos en el fondo lo que lo causa, pero al mismo tiempo ni sabemos por qué andamos así.

Y no sólo nos afecta en lo emocional si no también en lo físico. Aquí algunos de los efectos secundarios que aquejan a nuestro cuerpo cada mes, varían de mujer a mujer y no son todos, pero a alguno le has de poner el visto:

-Hinchazón. (vientre, senos, etc)

-Aumento de cebo (granos en la cara aGHHH)

-Dolores de espalda y piernas

-Mareos

-Náuseas y vómitos

-Fiebre

-Diarrea

-Estreñimiento

-Dolor en los senos

-Dolor de cabeza

Y otros más que seguramente me faltó citar. Como ven, los períodos son simplemente infernales. Un martirio total. Nos merecemos una medalla por soportar tanta pendejada 13 veces al año hasta que pasemos los 40. Un hurra por nosotras, que aguantamos tanto. Somos geniales. Un abrazo grupal! me quejaré de más cosas más adelante. Denme ideas si quieren!

 

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